Mincultura avaló proyecto y esta semana comienza la expropiación. Nuevo gobierno lo ve con reserva.

Por: EL TIEMPO | 1:02 a.m. | 21 de diciembre de 2015

Con el visto bueno del Ministerio de Cultura, la restauración del hospital San Juan de Dios –la intervención de patrimonio más grande de Bogotá– dio un paso importante para convertirse en realidad. No obstante, su envergadura y costo enfrentan opiniones sobre su conveniencia.

Esta semana, la administración de Gustavo Petro radicará la resolución de expropiación de los predios del complejo hospitalario ante Notariado y Registro para avanzar en ese sentido, pero la decisión acerca de si hacer o no la inversión quedará en manos del alcalde electo, Enrique Peñalosa.

Según el estudio hecho por el Instituto de Patrimonio Distrital (IDPC) y la Universidad Nacional, se requieren 729.000 millones de pesos para revitalizar, hacer cambio de redes, adecuar y reforzar estructuralmente los 24 edificios del San Juan de Dios.

De ellos, 139.000 millones serían para nuevos desarrollos que el IDPC aspira construir con recursos de particulares, por medio de alianzas público-privadas.

Así, casi 532.000 millones los pagarían, a 9 años, el Distrito; la Gobernación de Cundinamarca, plusvalías y cargas urbanísticas, entre otros; aportes de entidades descentralizadas, y por ley la Nación debe aportar, pero el Ministerio no ha dicho si lo priorizará.

“No sabemos qué decidirán. La participación privada tendrá que aumentar si no lo hacen. También pensamos hacer un empréstito de intereses blandos”, explicó María Eugenia Martínez, directora del instituto.

De optarse por el empréstito, este será un proyecto que la próxima administración deberá pasar por el Concejo de Bogotá. Así, se requiere el concurso de las voluntades, no solo de Peñalosa, si no del cabildo.

Así sería la intervención

El San Juan de Dios fue construido en 1564. Son 451 años de historia y varias décadas de abandono de sus edificios. La intervención implica la restauración de 12.000 metros cuadrados de edificación, algunas demoliciones, plazoletas, un sendero peatonal, una intervención y una ciclorruta en la avenida Hortúa. Se recuperarán los jardines y se diseñaron sitios de residuos y parqueo.

Las obras están concebidas en tres fases. La cero costaría 98.000 millones de pesos; la uno, 321.000 millones, y la dos, 170.730 millones.

“En la cero se intervendría el hospital Materno Infantil (ya en operación), que costaría 28.000 millones de pesos. A la comisión de empalme de Enrique Peñalosa le dijimos que si había aprobación del Mincultura, está listo para licitar en enero”.

Proyecto polémico

Los pronunciamientos del nuevo alcalde han sido escuetos. Entre sus promesas de gobierno está la creación de tres centros especializados (de investigación, de formación y de atención de alta complejidad) para el tratamiento del cáncer, en el San Juan de Dios.

Pero en el pasado, ha dicho que “hay otras prioridades mucho mayores”, que hay problemas de atención en los demás hospitales de la red del Distrito y que este proyecto ha sido más un “show político” de Petro.

Y el futuro secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, ha dicho que es la Nación la que debe pagar la restauración patrimonial, en vista de que es un Bien de Interés Cultural del ámbito nacional.

Martínez insiste. “Nadie duda que es costoso, pero es menos caro que construir un nuevo proyecto. Aún más porque la inversión está diferida en el tiempo. Hay 4 edificaciones en mal estado y que hay que atender de manera inmediata, de todas maneras”.

De acuerdo con el estudio, un metro cuadrado de restauración vale 4 millones de pesos. En cambio, el de obra nueva, 6 millones.

Los expertos tienen opiniones encontradas. El arquitecto Jacques Mosseri considera que “sí vale toda la pena hacer esa restauración. Espero que Peñalosa haga es intervención, pues es un sitio muy importante y un símbolo de Bogotá”.

Para Mosseri, el plazo de inversión es tan largo que 700.000 millones “no suenan como una suma tan descomunal”, pero al mismo tiempo se debate sobre si el edificio debe seguir siendo un hospital. “Los críticos podrían tener razón en el sentido de que es un hospital que requiere mucha tecnología, pero el San Juan se podría recuperar no como hospital, sino como edificio normal como oficinas u otro uso”, dice.

Como él piensa el urbanista Mario Noriega, quien defiende a toda costa la restauración y conservación de los edificios, aunque no sabe si “volverlo un tema médico, o si puede adaptarse a las necesidades de la medicina moderna”.

Sin embargo, el viernes el Ministerio de Cultura avaló el plan especial de manejo y protección (Pemp) hecho por el Distrito, que fue concebido no solo para hacer la restauración, sino para adecuar el hospital.

Mariana Patiño, experta en temas de patrimonio, señala que la Unesco ha replanteado su postura. “La Unesco y varios países se han cuestionado sobre si la permanencia de todos los edificios antiguos es importante, porque se está dejando de construir lo nuevo por conservar lo que tienen. No hay que perder de vista que los edificios de hoy se convertirán en el patrimonio del mañana”.

Se registra expropiación

Gobernación y Distrito descartaron escritura

La secretaria general de la Alcaldía, Martha Lucía Zamora, explicó que con la Gobernación de Cundinamarca se acordó registrar la resolución de expropiación, debido a unos embargos que surgieron cuando se estaba tramitando la escritura de compraventa que se había acordado. “Esos embargos estaban en cabeza de la Fundación San Juan de Dios en liquidación, eran embargos de la Dian, otro de un laboratorio y otro del IDU”, explicó Zamora.

Según la funcionaria, la expropiación pesa sobre los embargos, así que esta misma semana –se espera que hoy– se radicará en Notariado y Registro la resolución. La Gobernación recibirá 158.000 millones de pesos, según la oferta de compra que hizo Bogotá.

EL TIEMPO